
Os
pasamos la información que acaba de colgar el digital últimoCero sobre el escandaloso caso de la rehabilitación del inmueble de Olmo
61-63:
Según el proyecto aprobado, la macroterraza de
484 m2 de superficie tiene previsto un aforo de 475 personas
(no para 300, como erróneamente afirma el Grupo Municipal Popular),
cuyo peso estimado, unido al de atrezzos y equipamientos necesarios
para las actividades de
cine, teatro, concierto, etc., presumiblemente exigirá que
pilares y estructura hayan
de soportar una carga de alrededor de 50
toneladas.
Es muy conveniente leerse
el concluyente informe de CESECO, que acompaña al proyecto
básico, sobre los patologías existentes, donde ya se advertía de que
lo que ahora es consecuencia parcial de la paralización de las obras,
en un momento u otro se iba a producir. Ocurrió por fortuna antes de lo esperado.
A pesar de la
notificación de paralización de obras, por Olmo 61-63 sigue faenando una
cuadrilla de obreros "tapando" con cemento los pilares descarnados,
operaciones que se están realizando sin garantía alguna, añadiendo más
oportunidades a la corrosión de la ferralla, lo que evidentemente dejará un
edificio aún con más daños de los apreciados por CESECO, con
multiplicación de graves riesgos futuros.
Os recordamos puntos
realmente escandalosos del affaire, no los únicos:
1) En su día, en el período
de alegaciones, que elaboramos cuando aún podíamos hacerlo desde la
Asociación Vecinal Rondilla, de cuya Junta
Directiva fuimos excluidos para acallar las protestas sobre este y otros
vidriosos asuntos de pésima gestión del Ayuntamiento, el técnico supervisor
municipal contestaba "que de dónde sacábamos que se iba a construir una
macroterraza", afirmando que nuestros temores eran
subjetivos.
2) En posteriores
alegaciones a la concesión de licencia
ambiental y autorización de actividad, que presentamos ya fuera de la
Asociación Vecinal Rondilla, el Servicio de Medio Ambiente del
Ayuntamiento resolvió
que en la terraza no podrán realizarse actividades que conlleven ruido en aplicación de
la Ordenanza de Ruidos y
Vibraciones, a pesar de lo cual seguimos asistiendo atónitos a declaraciones oficiales de
que el proyecto de macroterraza y su
pretendida ruidosa actividad se mantendrá si o
si.
3) La contaminación por
amianto, estuvo presente desde el momento inicial, aunque nuestras alegaciones
la limitaron a los algo más de 650 m2 de tejados, pues no computamos
los 833 m2 adicionales de
placas de fibrocemento de amianto de los paramentos
verticales.
¿A quién imputamos las
consecuencias económicas de la operación? Tendrá maldita gracia para el
vecindario que se salden los sobrecostes a escote entre los contribuyentes, librando de responsabilidades
patrimoniales a los culpables de tamaño desaguisado.
Saludos
Desde Rondilla
desderondilla@gmail.com
http://desderondilla.blogspot.com.es
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